PROCRASTINAS cuando dejas para después las tareas importantes y urgentes, prefiriendo hacer cosas menos prioritarias, pero más divertidas o fáciles. Ejemplo: En vez de hacer un informe, pasas el tiempo revisando correos, navegando por internet o viendo TV.
¿Por qué procrastinamos?
Procrastinamos porque las tareas importantes nos parecen difíciles o abrumadoras. Esto hace que nuestra productividad baje, aumente nuestro estrés y luego nos sintamos culpables y ansiosos. Con el tiempo, esto puede afectar nuestra capacidad para alcanzar metas y sueños.
Y aunque creemos que simplemente es pereza o falta de disciplina, las raíces de la procrastinación pueden ser más profundas y complejas, y por lo tanto no visibles o difíciles de reconocer.
De manera inconsciente preferimos no hacer para no fracasar por:
- Miedo al fracaso que te paraliza.
- Perfeccionismo: tienes unos estándares altos e inconscientemente dejas de hacer algo por temor a no “dar la talla”.
- Baja autoestima: dudas de tu capacidad para lograrlo.
- Ansiedad: percibes la tarea cómo difícil, le das vueltas y vueltas en la cabeza.
- Gratificación Instantánea: Prefieres el placer inmediato que te proporcionan las redes sociales, los videojuegos, ver televisión, jugar con tu mascota, entre otras.
- Problemas de autorregulación: Tus pensamientos o emociones “te invaden” y no sabes cómo gestionarlos de manera efectiva.
- Indecisión: No sabes el camino a seguir y lo piensas y piensas y no lo haces.
¿Te identificas con alguna de las anteriores? Si es así, busca un coach, un mentor, o una persona que te pueda orientar para superarlo, porque requiere un proceso de auto conocimiento y consciencia.
Si piensas que no es tu caso, puedes usar acciones simples, pero poderosas para mejorar la gestión del tiempo, como:
- Divide y vencerás: Parte tus tareas en pequeños pasos.
- Usa temporizadores: Trabaja en bloques de tiempo.
- Recompénsate: Regálate pequeñas recompensas al completar cada tarea.
- Crea un ambiente propicio: Elimina distracciones.
- Empieza con la tarea más difícil: Aborda primero la tarea que menos te apetece. Todo lo demás será más fácil después.
- No te castigues: Sé compasivo contigo mismo para aumentar tu motivación y bienestar.
No dejes que la procrastinación te quite tu valioso tiempo y te desconecte de lo que realmente debes hacer. Elige alguno de los 6 tips y ponlo en práctica en este momento.
Cuéntame cómo te pareció este artículo. Escríbeme a angela@angelamariagomez.com